miércoles, 13 de junio de 2012

HEROES ESTUDIANTILES COLOMBIANOS

8 y 9 de junio, Días del Estudiante




Gonzalo Bravo Perez


*En estas dos fechas, se conmemoran el asesinato del primer estudiante en la historia del país, en 1929 y la única masacre de universitarios que haya visto el país en junio de 1954. Centro de Memoria publica un pasaje inédito de las jornada de hace 56 años

Si hay una fecha que aun no se desvanece con el tiempo, es el 8 de junio. En especial, para los estudiantes universitarios. Todos, de una u otra manera, en alguno de sus semestres oyeron hablar de esta jornada. Más el 9 que completó el recordatorio.

Hace 81 años, cuando le hegemonía conservadora presidida por Abadía Méndez se debatía en su peor crisis tras más de cuatro décadas en el poder y con el saldo de la matanza de las bananeras a sus espaldas, el estudiantado marcó el principio del fin de aquel periodo oscuro del país.

Grandes movilizaciones tenían lugar, especialmente en Bogotá. El 8 de junio de 1929, una marcha de estudiantes de la Universidad Nacional, en protesta contra el gobierno, a su paso por el Palacio de la Carrera (nombre que tenía la actual casa de Nariño) fue hostigada por la policía.
No demoraron las ráfagas de la fusilería para dispersar a los manifestantes que exigían el fin de "la rosca", como el pueblo calificaba al régimen y que en todas las demostraciones caricaturizaban ensartando el panecillo ahuecado en una vara.

Gonzalo Bravo Pérez, un aguerrido estudiante de cuarto año de Derecho de la Universidad Nacional, caía víctima de las balas oficiales.
Hijo de una ilustre familia bogotana, cuyo padre había sido parte del gobierno, Bravo Pérez se convertiría en el símbolo de la unidad nacional contra el despotismo. Su sepelio (ver foto) movilizó a millares de capitalinos y menos de un año después de la tragedia se vendría al suelo el régimen conservador.

Sepelio de Gonzalo Bravo Perez

Desde entonces, los universitarios convirtieron el 8 de junio como el Día del Estudiante. Que se conmemoraba, primero, con una visita al cementerio central de la calle 26, para recordar a Bravo Pérez y luego con actividades deportivas y de sano jolgorio, incluida la elección de la reina de los estudiantes.

Veinticinco años después, ese 8 de junio tendría un sabor amargo para todo el país. Después de la visita a la tumba del primer estudiante caído, el desfile que había salido de las puertas de la Nacional en la calle 26, regresó a los predios de la Universidad. Allí tenían lugar algunas justas deportivas y se preparaba el reinado, cuyo cetro ostentaría la bella universitaria Nidya Quintero.

La paz reinante en el campus fue rota, entonces, por la presencia de un fuerte piquete policial que ordenó el despeje de los estudiantes.Estos se opusieron férreamente y entre ellos descolló Uriel Gutiérrez, alumno de cuarto año de medicina, y segundo de filosofía, hijo de educadores y proveniente de Aranzazu, Caldas.

Uriel Gutiérrez

Uriel, un fornido muchacho de 1.80 de estatura con un alambre de púas se dio a la tarea de bloquear el paso de la tropa a la entrada de la Ciudad Blanca en la 26.

Otra ráfaga de disparos, como la de 1929, cegaba la vida de Uriel Gutiérrez. Murió de un tiro en el cerebro a sus 24 años. Apenas había pasado el mediodía de ese aciago 9 de junio de 1954.De inmediato se organizó la protesta que se traduciría en una gigantesca marcha hacia el Palacio presidencial. El general Rojas Pinilla, quien se preparaba por esos días a celebrar su primer aniversario en el poder, que tomara en un asalto de cuartel el 13 de junio, autorizó la movilización y seguramente pensaba recibir a los adoloridos estudiantes.

Sin embargo, a los 10.000 universitarios de la Nacional, Javeriana, Externado, Andes, Libre, El Rosario, Gran Colombia, América y algunos de bachillerato, se les impidió el paso a la altura de la calle 13 entre carreras octava y séptima. Todos con pañuelos blancos optaron por sentarse en los andenes coreando consignas de justicia y condena a los asesinos de Uriel Gutiérrez.

Por allí no había sido el descampado de tapias de las obras que comenzaban del edificio Murillo Toro, donde hoy funciona el Ministerio de Comunicaciones. (Ver foto) A eso de las 11 de la mañana, tropas del Batallón Colombia, que recién llegaban de la guerra perdida de Corea, (Colombia fue el único país de América Latina que envió un contingente militar) en atronadora salva de fusilería dispararon contra los inermes estudiantes.

Soldados disparando a los estudiantes

Nueve muchachos caían aquel 9 de junio en el centro de Bogotá. Sus nombres siempre serán recordados por el movimiento estudiantil: Álvaro Gutiérrez Góngora, Hernando Ospina López, Jaime Pacheco Mora, Hugo León Velásquez, Hernando Morales, Elmo Gómez Lucich, (peruano, activista de la juventud comunista), Jaime Moore Ramírez, Rafael Chávez Matallana y Carlos J. Grisales. Uno de ellos, Jaime Pacheco Mora, fue perseguido y asesinado a dos cuadras al norte, en plena Av. Jiménez. En esta crónica narramos como fue su muerte y las maniobras para esconder el crimen.

Los heridos de bala pasaron de una veintena.


Rojas Pinilla, a través de su ministro de Gobierno, Lucio Pabón Núñez, y del general Duarte Blum, comandante del ejército, no tardó en acusar a los conservadores laureanistas, que no habían apoyado el llamado golpe de opinión contra Laureano Gómez el 13 de junio, a diferencia de los ospinistas, y a los comunistas como responsables de la matanza.

Los ministros de Rojas señalaron que vieron salir disparos de uno de los edificios aledaños al sitio de la manifestación, que dieron justo en el cuerpo del sargento que comandaba la tropa. "Los soldados cayeron primero, yo lo vi", dijo el ministro de Justicia, Gabriel París, quien seguía los hechos desde una ventana de su despacho; "en estas condiciones era elemental que la tropa disparara en legítima defensa", declaró El Tiempo en su edición del 10 de junio de 1954. Meses después una investigación oficial demostró que no hubo tal complot. Sin embargo, jamás fueron apresados los responsables a ningún nivel y menos hubo condenas.

El 8 y 9 de junio salpica a la prensa. El crimen de Pacheco Mora

 continuación publicamos, del autor de estas líneas, un pasaje inédito de la obra por publicarse, "La censura de prensa, la otra violencia", donde se revelan por primera vez algunos episodios de aquellas jornadas de 1954. Si los acontecimientos de creciente despotismo que rodeaban al país al acercarse el primer aniversario del "golpe de opinión" del 13 de junio, aun no eran suficientes para probarle a la prensa que se estaba frente a una tiranía, la matanza de los estudiantes el 8 y 9 de junio de 1954 debía encargarse de poner las cosas en su sitio. Pero no. Los diarios continuaron, contra toda evidencia, en su desorbitada acción de halagos al gobierno mientras la censura se desbocaba.

Con los hechos del 8 y 9 de junio el gobierno sabe que es imposible mantener relaciones de entendimiento con la prensa y en una circular a todos los medios con fecha 9 de junio, el mismo día de la matanza estudiantil en Bogotá, la ODIPE ( Oficina de Prensa de la Presidencia) anota que "el Presidente, a pesar de la gravedad de los sucesos, insiste en que la prensa goce de libertad para informar y comentar, pero desea que los directores de la prensa capitalina se sirvan tener muy presente las siguientes instrucciones: 1)debe evitarse rigurosamente el despliegue fotográfico.2) A los titulares debe dárseles un espacio prudencia, con el objeto de evitar alarmismo. 3) Las noticias, comentarios e informaciones deben orientarse con un criterio de colaboración patriótica al gobierno de las Fuerzas Armadas".

Con razón El Espectador tituló a todo lo ancho de la edición vespertina del 9 de junio: "Comunistas y laureanistas buscaban la caída del gobierno", citando una frase del comandante de las Fuerzas Armadas, Duarte Blum. Un auténtico titular con criterio de colaboración patriótica. Gilberto Vieira, secretario general del partido comunista, a nombre de su organización, desmintió lo que consideró una patraña en un breve comunicado que publicó El Espectador en la primera página.

Pero el gobierno cambia sus propias reglas y ya no se les dice a los periódicos que se sometan a las anteriores instrucciones: vienen las amenazas abiertas. De esta manera se avisa el 17 de junio que "por disposición determinante del ministro de Guerra, toda clase de informaciones relativas a las Fuerzas Armadas, no podrán publicarse sin el visto bueno personal del señor ministro de Guerra y su firma...La publicación de cualquier noticia o crónica de esa naturaleza, sin el requisito mencionado, será sancionada adecuadamente..."
Los diarios no reaccionaban aún y dejaban pasar por alto arbitrariedades que nunca llegaron a conocer los lectores en esos días. Esta inconsecuencia, cuyo pago fue muy alto el día en que los medios sufrieron el peor castigo con su clausura, ya tarde, cuando debían haber organizado la denuncia desde un comienzo sobre el ataque a las libertades, se palpa en la adolorida carta de El Espectador del 9 de junio al comandante Duarte Blum. El diario se queja que no obstante haber puesto en conocimiento de la ODIPE el contenido de la edición vespertina extraordinaria sobre los sucesos del 8 de junio en la Ciudad Universitaria, fueron víctimas del asedio militarista.

"Cuando la edición iba ser repartida a los voceadores se presentaron en nuestras oficinas varios soldados, penetraron sin orden ninguna, en el departamento de correos, decomisaron la edición del periódico y detuvieron a varios vendedores de prensa que tenían ya en su poder ejemplares de la edición. En la calle soldados arrebataron al público los ejemplares que alcanzaron a adquirir y detuvieron a varios voceadores que recorrían distintos sectores de la ciudad", escribe en su misiva Guillermo Cano.

La comunicación de Cano a Palacio y a la ODIPE sobre el atropello que allí supuestamente no era conocido, a la que se le contesta diciéndole que no tenían nada en contra de esa edición, no impidió que se continuaran los desmanes. Estos culminaron tras groseras arremetidas de un coronel a las instalaciones del diario quien solo se retiró por órdenes superiores. La edición al fin pudo circular a la medianoche, pero el director de El Espectador pide una explicación por el allanamiento sin orden alguna y el mal trato a los empleados y voceadores. Esta carta no fue publicada. De haberlo hecho, hubiera servido para alertar a la opinión sobre el real carácter del régimen.

Pero se prefería continuar alimentando falsas expectativas a la ciudadanía sobre las maravillas de un gobierno que había asumido el control del país bajo las banderas de la paz y la tolerancia. El Espectador solo mencionó el incidente en dos breves y perdidos párrafos.

¿Qué molesto al gobierno para actuar de esta manera? EL Espectador logró obtener de un fotógrafo profesional que se encontraba casualmente frente al cruento escenario de la matanza estudiantil, en la calle 13 con séptima, unas placas extraordinarias que ya hacen parte de la historia del país. Los relatos de la masacre recogían detalles espeluznantes que dejaban mal parada a la tropa. Y los días siguientes el diario presentaba nuevos hechos con abundante material gráfico. Pero un punto en especial demostraría la enorme fuerza de la denuncia a través de la palabra impresa. Se trata del asesinato a sangre fría del estudiante Jaime Pacheco Mora el 9 de junio.
Pacheco Mora no cayó como sus otros compañeros en la calle 13 con séptima. Fue perseguido dos cuadras para caer acribillado en la Av. Jiménez. El Espectador comenzó a presentar el caso como "el crimen de la avenida", misterioso en un principio, pero que gracias a la campaña erguida de este diario, valiéndose de las denuncias de los lectores, se esclareció completamente.Unas reveladoras fotos suministradas por un aficionado que muestran el momento en que yace el cadáver del mártir estudiantil con un tiro en la nuca y la secuencia de la tropa en la Av. Jiménez, publicadas copando casi toda la primera página, dejaban sin piso las mentiras oficiales de que los disparos vinieron inicialmente de los estudiantes y que los soldados se vieron obligados a defenderse.

El mismo día de la primicia, la ODIPE ordena, bajo "instrucciones superiores" prohibir toda información gráfica o literaria que se relaciones con los hechos de sangre ocurridos en esta ciudad los días 8 y 9 de junio. "El Presidente, dice la ODIPE, desea investigar y castigar, si es del caso, tales hechos y exige por mi conducto, el silencio absoluto de la prensa". Pero a la prensa conservadora ospinista que seguía acusando a los comunistas y laureanistas como responsables del crimen, no se le fijó ninguna prohibición.

El investigador de los sucesos, el magistrado Roberto Goenaga, presidente de la Corte Suprema de Justicia, en una alocución radial, entregó el 15 de diciembre de 1954 los resultados de la investigación sobre el 8 y 9 de junio. En ella se saca entre otras, la siguiente conclusión: No hubo participación ni inspiración comunista como tampoco de ningún otro grupo enemigo del gobierno o de las Fuerzas Armadas. Se desmentía así el comunicado oficial que culpaba a los comunistas.

Roberto Romero-Periodista







sábado, 2 de junio de 2012

¿SE LE PUEDE DECIR NO A LOS JEFES?


¿Se le puede decir no al jefe?. Diciendo no, tal vez pueda mejorar algunas condiciones laborales.


¿Se le puede decir no al jefe?

Pese a los cambios que ha sufrido el mercado laboral en las últimas décadas, muchos profesionales no se atreven a negarse a cumplir una orden o petición de un superior.

Una de las posturas más clásicas de los trabajadores a la hora de enfrentar a sus superiores, es asumir lo que se dice sin pedir explicaciones. Sin embargo, el responder afirmativamente a todo lo que se les pide en la empresa se suele acabar con trabajadores sobrecargados, estresados y por ende con bajo rendimiento.
Hay veces en que esa actitud conlleva un incremento en la carga de trabajo y eso de paso se convierte en una baja de la productividad. Y es que decir “no” parece fácil, pero en la práctica los trabajadores creen que optar por esa respuesta puede hipotecar su futuro en la compañía o por lo menos ser “castigado” por la jefatura restándolo de la toma de decisiones o incluso de otros proyectos.

La verdad es que antes de oponerse a realizar una tarea encomendada por quien manda en el área o en la empresa, hay que tener en cuenta ciertos aspectos.

Confianza personal

Antes de todo, se debe conocer la personalidad del jefe y definir si es una persona autoritaria o de carácter afable, pues si es un tipo poco dado a escuchar otras ideas u opiniones, lo más recomendable es ni siquiera hacer el intento de oponerse a efectuar la labor encomendada.

Sin embargo, para que eso suceda es prudente tener en cuenta y saber explicar cuáles son sus prioridades dentro de la empresa en un tono educado. Para esto, las personas pueden recurrir a frases como “gracias por pensar en mí, pero…” o “agradezco la oportunidad, sin embargo…”

Buena argumentación

También se recomienda no llevar la conversación a otro tipo de descontento, como problemas salariales o falta de reconocimiento, pues aquello puede motivar un tono de voz más irascible y confrontacional que de seguro jugará en contra.

Asimismo, hay que ser claro, lo que se traduce en una buena forma de enfrentar el asunto.

La idea es que usando las palabras correctas la plana superior entienda el por qué se rechaza la tarea. Igualmente, se aconseja analizar los argumentos que se darán para solventar la decisión y fundamentar ésta en hechos.

Cualquier vacío puede significar que el jefe crea que la labor no se realiza por simple desinterés y no porque se esté sobrecargado de trabajo.
Durante la conversación hay que asegurarse que no queden temas pendientes, ni guardar opiniones, ya que recurrir a ellos después descontextualizará su postura

FINANZAS PESONALES

martes, 28 de febrero de 2012

No solo se aprende en los libros…

Elena Gimenez, diretora de dp España
No solo se aprende en los libros…
Actualizado Martes 28/02/2012 00:00
RRHH Digital.
El camino para adquisición de conocimientos ha sido tradicionalmente, la escuela, el instituto o la universidad. Pero como seres sociales que somos, la colaboración o el aprendizaje en grupo son inherentes a nosotros. De ahí es de donde nace el aprendizaje colaborativo, caracterizado por la interacción y la aportación de los miembros del grupo en la construcción del conocimiento.

Vamos que el aprender junto a otros, de manera más o menos espontanea, viene de lejos. Lo que sí es nuevo, es el uso de la tecnología. Internet y las redes sociales nos permiten compartir conocimientos de una manera hasta hace poco tiempo impensada, abriendo un sinfín de posibilidades: por un lado, permiten acceder a recursos y conocimientos creados por personas que pueden estar en otra parte del mundo; por otro facilitan el compartir los nuestros.

Esto tiene un impacto directo en la gestión del conocimiento en las organizaciones, puesto que proveen múltiples herramientas (imágenes, videos…) así como mucha información relacionada con la vida real y por tanto, eminentemente práctica. Podemos hablar de una nueva etapa en lo que a gestión del conocimiento se refiere. Las organizaciones tienen en sus manos una herramienta muy interesante si observan Internet y lo que allí sucede. Por un lado, pueden extraer información y participar en la red, por otro, pueden generar conocimiento interno.

Son muchas las ventajas del aprendizaje colaborativo a través de redes sociales o comunidades. Sin tratar de ser exponer aquí una lista exhaustiva, las ventajas más evidentes podrían ser:

•control por parte del alumno, de su propio aprendizaje
•aportación del individuo al grupo
•mayor retención de lo aprendido
•intercambio de informaciones y conocimientos
•colaboración activa entre los miembros del grupo
•acceso a una gran cantidad de información compartida, académica o no.
•desarrollo las habilidades de comunicación

Si tratamos de fomentar el aprendizaje colaborativo en la organización, hemos de tener claro que las personas han de querer compartir ideas y trabajar juntos, siendo practicante imposible imponerlo. Asimismo se ha de estar convenido que el conocimiento, cuando se comparte, mejora la capacidad de innovación de la empresa, puesto que se fomenta la creatividad y la generación de ideas. Esto supone en algunos casos, un cambio de mentalidad importante.

A partir de esas condiciones, se ha de favorecer el máximo aprovechamiento de Internet y las distintas herramientas (llamémoslas 2.0) tanto dentro de la organización como fuera en la relación con clientes, proveedores, socios…. Esas herramientas han de permitir a los usuarios interactuar e implicarse, fomentando relaciones de confianza entre ellos.

En dp utilizamos todas estas herramientas de manera habitual. Internamente, contamos con una wiki, no solo para el intercambio y análisis de información entre los empleados sino también entre toda la red de formadores en todo el mundo. Además, hace algunos meses invitamos a nuestros alumnos a participar en las comunidades online divididas por idioma de aprendizaje, favoreciendo de este modo el intercambio de información con el propio tutor y otros alumnos. Esto nos ha ayudada a dar a conocer de manera más inmediata nuestras iniciativas y a que los miembros de la comunidad participan activamente publicando o comentando noticias referentes al mundo de los idiomas, la formación y el e-learning.

La conclusión es clara: no sólo se aprende en los libros, también de los demás, de una manera más o menos estructurada. Las herramientas de que disponemos actualmente, junto con el cambio de mentalidad, abre un mundo infinito de posibilidades a la formación. Está en manos de las organizaciones el aprovecharlas.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Financiación de la educación superior

Financiación de la educación superior
Por: José Fernando Isaza

La Educación Superior (es), según la Constitución, es responsabilidad del Gobierno, de la sociedad y de las familias. El gasto total en ES es el 1,2% del PIB; el presupuesto nacional aporta el 0,5% del PIB y la diferencia es asumida por las familias.

El proyecto de reforma a la ES no contempló un incremento en el porcentaje de financiación pública. Los aportes fiscales crecen —porcentualmente— menos que el incremento del PIB. Los modelos mostraban que se producía un descenso al 0,45% del PIB. La política de aumentar la cobertura no estaba respaldada por aumento de los recursos presupuestales que permitiera lograr el objetivo. El gobierno anterior mostró aumentos en la cobertura, que en gran parte se explican por el efecto estadístico de incluir la matrícula del Sena en las cifras de ES, a pesar de que los programas no contaban con el registro calificado obligatorio. Agotado este recurso, se requieren esfuerzos presupuestales y de financiación para crecer en cobertura y calidad. Una política en la dirección correcta es la ley que autoriza el subsidio al crédito educativo a través del Icetex, haciendo explícita la obligación del Ministerio de Hacienda de aportar los recursos y evitar la desfinanciación de aquél.

La educación de calidad exige construir una comunidad académica con profesores de planta que tengan formación de posgrado, muchos de ellos con doctorados, que puedan crear grupos y semilleros de investigación. Esto implica reducción de su carga académica. Los egresos en docencia de una universidad que investiga a una que simplemente dicta clases, pueden ser de 4 a 1. ¿Quién debe pagar este sobrecosto? Es difícil para las familias hacerlo. Aun en países desarrollados se está dando esta discusión. La investigación es un bien público, sus resultados benefician en mayor grado a la sociedad en su conjunto que al investigador individual. La comunidad tiene mejores niveles de bienestar con una población altamente educada. Muchas veces, la remuneración que obtiene el profesional no refleja el tiempo dedicado y el conocimiento adquirido.

Colciencias es el instrumento para canalizar las transferencias fiscales a la investigación. La ley de regalías incrementa los recursos que se destinarán a la investigación, al dirigir el 10% de las regalías a ciencia, tecnología e innovación. Sin embargo, al no reconocer los costos administrativos de los proyectos financiados por Colciencias, a partir de un cierto nivel, deja de ser una ayuda financiera. En estas condiciones no se logra aliviar el costo de las matrículas.

El valor promedio de las matrículas en las universidades privadas es costoso para el nivel de ingreso de las familias, pero no lo es si se compara con los costos incurridos para ofrecer educación de calidad. Todos los excedentes deben reinvertirse en mejoramiento académico. En Colombia, el promedio de una matrícula universitaria representaba en el 2007, según el Banco Mundial, el 28% del producto per cápita. En Francia equivale al 7%; en Suecia, al 4%; en Bélgica, al 2%. El porcentaje destinado en Colombia es superior al de Brasil y al promedio de América Latina. No parece viable que el aumento de costos por cobertura y calidad esté a cargo de las familias, y no como consecuencia de una reorientación del gasto público.

*Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano

viernes, 2 de septiembre de 2011

¿Es posible conseguir el equilibrio entre la familia y el trabajo?

¿Es posible conseguir el equilibrio entre la familia y el trabajo?¿Conoces a alguien que haya alcanzado este nirvana al que llamamos equilibrio? ¿Qué haya conseguido que las cosas en la casa funcionen?¿ es posible pasarlo bien ,tener una vida familiar maravillosa y a la vez recibir una esplendida gratificación a fin de año?
Para Walter Bennis, “conseguir que las cosas funcionen en la casa y en el trabajo es una quimera”. Si bien es cierto que las empresas más admiradas del mundo e igualmente las consideradas como mejores sitios para trabajar traten de conseguir este equilibrio, a través de horarios flexibles, mayor tiempo de vacaciones. … etc.
Bennis, considerado el “líder” de los lideres modernos, en su libro “Futuro del liderazgo”, no cree en el equilibrio. Para el esta palabra´(equilibrio) parece venir de la física para significar igualdad de fuerzas ,y sigue “ y tengo la impresión que el equilibrio tan añorado, y con razón es un concepto quimérico. Hoy en día no nos limitamos a hacer una cosa en cada momento. Realizamos multitareas en el coche, en la pausa del café, en el teléfono o en el fax… y además hurgamos nuestros dientes. Es interesante que se introducido en nuestro vocabulario una fracción, 24/7, como símbolo de que algo, un ordenador , por ejemplo , está en funcionamiento permanente., veinticuatro horas al día , siete días a la semana.
De acuerdo con Bennis, el teléfono de los profesionales siempre anda sonando, no es posible explicarse como una persona con treinta y tantos o cuarenta y pocos años tratando de hacer carrera en su compañía, con dos hijos y uno tercero en camino, o un profesor aspirante a ser ascendido a titular, con una mujer que trabaja fuera de casa ,pueda conseguir un cierto equilibrio en este mundo traqueteante en el que apenas tenemos tres minutos para cocer un huevo.
Un estudio realizado por Trabajando .com, encontró que el 51% de los colombianos le dedica más de 47 horas semanales al trabajo, mientras que un 35% entre 40 y 47 horas y el 14% restante menos de 40 horas; en cuanto a la familia el 29% de los encuestados comparte con ellos entre 10 y 15 horas, el 27% menos de 10 horas semanales, un 26% más de 20 horas y, finalmente, un 18% de los colombianos le dedican entre 15 y 20 horas a la semana a los suyos.

Pese al escaso tiempo que comparten los trabajadores colombianos con sus familias, el 64% de ellos dice que ésta es su principal fuente de satisfacción, mientras que un 21% señala que es el trabajo, para otro 10% lo más importante en su vida es el dinero y para el 5% son sus hobbies.
Remedando a Bennis ¿Conoces a alguien que haya alcanzado este nirvana al que llamamos equilibrio? ¿Qué haya conseguido que las cosas en la casa funcionen? ¿Es posible pasarlo bien, tener una vida familiar maravillosa y a la vez recibir una esplendida gratificación a fin de año?

martes, 23 de agosto de 2011

Las reservas sobre la Gestión de los Recursos Humanos (GRH)

LAS RESERVAS SOBRE LA GESTION ESTRATEGICA DE LOS RECURSOS HUMANOS.

La Gestión de los Recursos Humanos (GRH), tiene mucho que ofrecer a la Gerencia y a la gestión empresarial en su conjunto, a pesar del insidioso “control” que utilizan las organizaciones cuando necesitan hacer lo que ellas requieren. La visión de sus críticos es que es una “oveja disfrazada de lobo”
Algunos críticos principalmente de la escuela inglesa (Fowler, Guest. Legge), plantean que esta es una teoría alternativa a la Gestión de personal y que no pasa de ser una retorica optimista, puesto que el conflicto que se genera entre las actitudes de los directivos y la cultura corporativa en la orientación y gestión del compromiso por parte de los empleados, no es posible resolverlo con los criterios de la GRH. Para estos contradictores la política “integral” de Recursos Humanos es una “utopía”. Por lo general van en contravía con las estrategias de negocios que están enfocadas hacia a los productos, la producción y sus procesos, que imponen imperativos en términos de recursos financieros y costos, sin tener en cuenta los RH.
Por otra parte el uso permanente de la “llamada” autonomía del sombrero: “tú me das, yo te recibo, pero yo no doy nada”, coloca a las personas como medio y como fin, sugiriendo implícitamente que el compromiso exigido a los empleados en vez de mejorar su independencia , conlleva realmente a una mayor sumisión.

Karen Legge (1999) cree que el concepto de GRH contiene las contradicciones siguientes:
• En la aplicabilidad y la consistencia de las “políticas de integración”, por medio de las cuales surgen las políticas de calidad, flexibilidad y los compromisos.
• El sobredimensionamiento del “compromiso” con los problemas, por encima de las personas.
• La GRH aparece enredada entre la predicación de las virtudes del individualismo (concentración en el individuo) y el colectivismo (trabajo en equipo, etc.…)
• Existe una tensión potencial entre el desarrollo de una cultura corporativa fuerte y la capacidad de los empleados de responder flexible y adaptablemente a esa cultura.

¿Hay realmente un enlace de compromiso/rendimiento y puede administrarse una cultura de compromiso que no manipule las condiciones de los empleados?

Juan Antonio Morales Arrieta.
Docente UTB, coautor texto “salarios estrategia salarial o compensacional. Mcgraw-Hill.1999 y Gestión Estratégica de los Recursos Humanos. Free Press.2011

jueves, 26 de mayo de 2011

Los Baby Teachers

Los Baby Teachers: Hijos del Neoliberalismo
Hijos del neoliberalismo – en realidad neoconservadores- han sido educados para obedecer, aceptar y aplicar las ordenanzas de un capitalismo mordaz. Alabar y no rechazar son sus slogans. Con tales actitudes aspiran a fortalecer los regímenes antes que a mostrar sus debilidades. Son los nuevos técnicos del pensamiento. Alfabetizados en las tecnologías, han hecho de éstas un tótem supremo desde las cuales creen conocer en profundidad el mundo, la realidad del mismo. Despolitizados, des-socializados, individualistas y tecnócratas, se estremecen ante la palabra confrontación. Seguidores del pensamiento utensiliar, son monaguillos que vuelven culto los reglamentos autoritarios de la educación. Son los baby teacher de las universidades: eficaces, eficientes, autómatas bilingües, “todo terreno”, choferes de las tecnologías. Gestionan sin queja la dictadura normativa de las llamadas investigaciones universitarias. Hijos del neoliberalismo, baby teacher de las instituciones.
En Colombia, existen grandes laboratorios que los producen en serie y se reproducen exponencialmente. Todos han egresado de universidades que les tocó sufrir el azote de la Ley 30, la cual no sólo impulsó una agresiva privatización, sino que las ahogó en su misma sustancia al obligarlas a llevar un plan acelerado de acreditación acorde a las exigencias del mercado global. Como consecuencia, se desmontaron currículos, se ajustaron los planes de estudio a nefastos objetivos y se desterró todo proyecto de una pedagogía crítica y renovadora.
En varios aspectos, los discursos doctrinales, religiosos, moralistas y políticos de esta primera década del siglo XXI, se asemejan a los de la llamada Regeneración de la República Conservadora impuesta en el país desde 1880 hasta 1930: servidumbre hacendaria y partidista, maniqueísmos religiosos y morales, conservadurismo, ideología imperial y papal, controles a la educación, censura camuflada, obstáculos a la modernidad crítico-creativa, centralismo intelectual, rechazo a la autonomía del intelectual disidente.
Todas las pocas conquistas de autonomía universitaria, docente, estudiantil, e intelectual lograda en los años sesenta hasta mediados de los ochenta, fueron diluyéndose y cambiándose por una adaptación servicial e integrada al “nuevo orden global”. La consolidación de la economía de mercado, del poder de los medios masivos de comunicación, de las tecnologías digitales, la urbanización e inmigración masiva, la privatización en serie y en serio, la banalización de la cultura, son algunos contextos sobre los cuales se desarrolló y se llevó a cabo el pensamiento neo-conservador de última hora. Como consecuencias observamos el paso de los intelectuales críticos a los baby teacher “todo terreno”, adaptados al son que les toquen.
Desde aproximadamente 1990 un cambio radical ha impactado en las estructuras universitarias. Todos sus estamentos han sido lentamente transformados. El neoliberalismo atrapó las libertades colectivas e individuales que todavía eran posibles en las instituciones tanto públicas como privadas. Así, los profesores, estudiantes e intelectuales entraron a un espacio de mayor control. Se impuso un lenguaje administrativo y ecónomo. Con ello se pasó de una activa reflexión a la sumisión de la gestión. Entonces, conceptos tales como, eficiencia, eficacia, competitividad, flexibilización, administración e insumos, entraron a formar parte del lenguaje en los ámbitos educativos. Como resultado tenemos un nuevo tipo de intelectual: el docente eficiente con lenguaje ecónomo. El denominado “relevo generacional”, es decir, jóvenes profesores que reemplazan a los viejos intelectuales de vanguardia crítica, y el nombramiento de economistas y de administradores en los mandos medios de dirección académica, garantizan las reformas curriculares acorde con las demandas neoliberales. Golpe bajo al trabajo crítico y humanista; ganancia para el trabajo administrativo. Burócratas contra intelectuales.
De manera que la Universidad se adapta a las exigencias del mercado edificando el llamado por algunos teóricos “capitalismo académico”: una “Universidad emprendedora”, lo que quiere decir subordinada a la mercantilización de sus componentes. El “capitalismo académico”, el cual ha sido impuesto como política central por los países de élite, asume la educación como industria, fábrica, como businnes university. La Universidad queda reducida a un bazar de servicios educativos y de bienes simbólicos y culturales, con clientes y accionistas (los estudiantes), con obreros y asalariados (los profesores), con productos (los resultados de las investigaciones, los saberes y conocimientos) y gerentes ecónomos, administradores (directivas). En este bazar universitario a los logros académicos de los profesores se les evalúa o controla de forma cuantitativa, es decir, por la cantidad de productos de investigación, de publicaciones, de cátedras, de participación en eventos. Al profesorado se le trata como a un insumo, un objeto consumible y consumidor. Las lógicas de la comercialización de la eficacia y de las competencias de rentabilidad dominan el territorio.
¿Dónde la autonomía crítica del docente intelectual? Los baby teacher dan la respuesta: son cosas del pasado dicen; peticiones de una historia muerta, enterrada. En su lenguaje dan un no a la memoria y un sí al “ahorismo” consumible, adaptado. La instrucción y formación de docentes que hacen de la tecnocracia algo plenipotenciario, o bien que asumen la modernización tecnológica, impuesta desde arriba, con preocupante ingenuidad, es una de las más grandes heridas en el corazón de la academia. Ante la reflexión se propone la gestión; frente al debate político y cultural se irrumpe con una relajación pragmática; contra una actitud de confrontación y diferencia, se establece una postura de adaptación, aceptación y confort académico. Es la “mercadización” de lo social, de lo educativo, donde triunfan las dinámicas de lo administrativo, del “gerencialismo”. De esta forma, la paranoia, la autocensura y el conformismo se reivindican en estos escenarios empresariales de hipervigilancia y control competitivo.
El ascenso del pensamiento neoconservador y de la globalización económica neoliberal ha contribuido a crear este tipo de docente universitario adaptado y adaptable. De modo que al joven docente le han otorgado un papel de legitimador político, cultural y moral de los regímenes hegemónicos. Atrás quedaron los tiempos del intelectual disidente, las posiciones libertarias. ¡Oh baby teacher, bienvenidos al futuro!


Por Carlos Fajardo Fajardo
Poeta, ensayista y catedrático colombiano

Lisimaco Peralta

Lisímaco: una canción y 44 balazos

Buena parte de las canciones vallenatas consideradas como clásicas narran vivencias, pasajes y anécdotas, o son manifestaciones de amor o de nostalgia. En síntesis, las letras son inspiradas por sucesos o sentimientos pasados o presentes. Los compositores convierten en personajes populares a sus amadas, amigos y compadres, quienes inspiran al artista. Muchas veces por fortuna la melodía es premiada con el éxito.
La Locura
La relación del homenajeado y la canción, es de orgullo y gratitud pues significa su ingreso al universo creativo del compositor el cual inmortaliza su nombre en el canto. Es el caso, por ejemplo, del tema “Lluvia de Verano” de la autoría del maestro Hernando Marín Lacouture, inspirada y dedicada a su amigo Lisímaco Peralta, el cual marcaría el destino de su protagonista.
En mayo de 1978 se lanza el álbum La Locura, grabado por el entonces joven cantante guajiro Diomedes Díaz, quien frisaba los 21 años, acompañado en el acordeón por su paisano Juancho Rois, dos años menor que él. Ninguno de los dos jóvenes talentos intuía la magnitud del éxito que alcanzaría un trabajo musical que a la postre los consagraría como grandes del folclor.
El acordeón con que interpretó Rois aquellas melodías ni siquiera él mismo pudo repetirlo en otros discos. Una posible influencia del sacerdote capuchino italiano Hilario de Pescosolido, conocedor de música sacra y experto en acordeón piano y armonio, con el que Juancho tomó clases a su paso por el colegio La Divina Pastora de Riohacha, puede explicar la singular evocación barroca en temas como “Acompáñame” y “ El alma en un acordeón”. El álbum aún hoy es considerado un hito dentro de la música vallenata. Siete de los doce temas del LP se convirtieron en éxito inmediato: “Acompáñame”, “La Piedrecita”, “El Alma en un acordeón”, “Vendo el Alma”, “Lo más bonito”, “Sol y Luna” y, por supuesto, “Lluvia de Verano”.
La locura fue el nombre más apropiado para el disco, no sólo porque musicalmente constituía un derroche de talento incomparable, sino porque reflejaba acertadamente la convulsa época que se vivía en La Guajira. Y es que en 1978 se iba a producir la más grande cosecha de marihuana de toda la bonanza: Las 75.000 hectáreas de “cannabis sativa” sembradas en la Sierra Nevada (en la parte guajira) simulaban un inmenso delantal.
El cultivo y exportación de marihuana se habían convertido en el mayor generador de empleo rural y urbano en la media guajira y parte del sur del departamento. El campesino emocionado recibía montones de dinero que nunca hubiesen llegado a sus manos sembrando yuca o plátano. Era la locura. Así mismo, la alta capacidad adquisitiva impulsó el armamentismo civil, en una tierra donde la tenencia de armas hacía parte de una larga tradición para la custodia del honor. Las armas facilitaron que los pequeños conflictos, que anteriormente se resolvían con el diálogo de los mayores, ahora terminaran en tiroteos con saldo de muertos y heridos. Era la locura.
Entre los miles de jóvenes campesinos que se engancharon en el negocio de la marihuana figuraba Lisímaco Antonio Peralta Pinedo, nacido en 1947 en el desaparecido caserío de Guaracaca, jurisdicción del corregimiento de Las Flores, municipio de Riohacha en la época. Hijo de Luis Rafael Peralta Moscote y María Pinedo Gil, ejerció diversos oficios desde jornalero hasta conductor de camioncitos, volquetas y taxis, empujado por la pobreza.
A mediados de los años setenta Lisímaco, al enterarse de las ganancias que producía la marihuana, decidió meterse al negocio, primero como transportador de las fincas a los puertos y pistas de aterrizaje clandestinas y luego como comprador de cosechas que él mismo embarcaba. De esa forma hizo una pequeña fortuna, invirtió en propiedades y se estableció en Santa Marta.
Por esa época conoció a Hernando Marín, famoso juglar del folclor vallenato, bohemio y aventurero, a quien invitó a finales de 1977 a una parranda en su casa en Santa Marta. Luego de tres días de whisky, Lisímaco convidó al compositor a que lo acompañara a La Guajira a ojear una caleta de marihuana que estaba próxima a embarcarse. En medio del monte guajiro, sentados sobre pacas de yerba, Lisímaco Peralta le narró a Hernando Marín la historia de su vida, la pobreza que golpeó a su familia, y las dificultades y penurias que lo acompañaron por muchos años, hasta que por fin, gracias a la marihuana, había logrado cambiar de situación. También le contó de sus sueños de infancia y de sus triunfos y derrotas amorosas. El artista, conmovido por el relato, le tarareó los primeros versos de aquella canción, que se convertiría en todo un clásico de la música vallenata.

Ya no tengo ni penas ni
sufrimientos/
ya se fueron como el viento
huracanado/
y las penas que me ardían dentro
del pecho/
de penas y sufrimientos se
acabaron/
ya no quedan ni siquiera los
recuerdos/
y si llegan, ya son lluvias de verano.


Al día siguiente, luego de dar las últimas instrucciones a los vigilantes de la caleta, viajaron hasta Las Flores, el pueblo de Lisímaco, y se alojaron en la casa de su suegra, Inés Toro. Hernando Marín, por la amistad que habían cultivado y cortado por el guayabo y el hambre luego del largo viaje, se sintió atraído por el delicioso olor de guiso que salía de una inmensa olla. Se acercó a la estufa y quitó la tapa para cerciorarse de lo que su olfato le indicaba, cuando fue sorprendido por la dueña de casa Inés Toro quien le dice: – ¡Suelte esa tapa! El músico sorprendido le dijo – ¿Doña, no sabe quién soy yo?– ¡Usted puede ser quien sea, pero a mí no me gusta que me neceen las ollas! Sin argumentos, Hernando Marín sonrió, tapó de nuevo la olla y siguió para el patio. Ya sentado en una butaca, siempre alegre y bonachón, el maestro le pidió a doña Inés que escuchara unos versos que le había compuesto a su yerno, y le cantó el coro.

Porque fuiste como lluvia de
verano./
Y al que le pique, que le pique,
por mí, que se siga rascando.

En marzo de 1978 Hernando Marín regresó a Las Flores y le anunció a Lisímaco Peralta que su canción sería grabada por Diomedes Díaz y Juancho Rois. Inmediatamente se armó la parranda en el quiosco de Reyes Corina, y Marín cantó la versión definitiva de “Lluvia de Verano”.

Las lluvias del verano no son
frecuentes/
son carrizos que refleja el tiempo
malo/
y si vuelve una de las que me
dejaron/
reconcilio porque no soy valiente
que no digan las mujeres que soy
malo/
malas ellas que buscan su mala
suerte

En menos de quince días el álbum La Locura sonaba a todo volumen en los equipos de sonido, pasacintas y pickups del Caribe colombiano y en las grabadoras de los estudiantes costeños de Bogotá, quienes vivían en cofradías en los barrios Palermo, Teusaquillo, Sears (hoy Galerías) y Campin. El tema “Lluvia de Verano” fue el más popular, y era cantado a todo pulmón por jóvenes y viejos mañana, tarde y noche.

Aprendí en el diccionario de la
vida/
a conocer la mentira de la gente
menos mal que yo he sido un
hombre valiente/
que aunque sangre no me duelen
las heridas/
porque tengo mi experiencia
conseguida/
mantendré siempre levantada la frente


La melodía se convirtió en un canto épico del guajiro y del costeño victorioso. En La Guajira y el Magdalena era el himno del marimbero triunfante, de aquél campesino que zafó a la pobreza o del urbano que había pasado de ser un varado a “tener la tula”. En Bogotá y Barranquilla era canto de quienes habían logrado estudiar un bachillerato o una universidad, hijos de los comerciantes de Maicao, los ganaderos del sur del departamento y del Cesar o de los funcionarios y pequeños comerciantes de Riohacha.
Canto, rio, sueño y vivo alegre
Al que le duela que le duela
Si se queja es porque le duele
“Lluvia de Verano” de alguna manera, exaltaba el fin del ostracismo guajiro que a su vez se convirtió en una peculiar presentación ante la sociedad colombiana por sus variantes extremas; la amable, representada por el mejoramiento de la calidad de vida de unos, reflejada en el acceso a la academia y la difusión de su música, y la amarga, expresada en el vendaval de violencia extrema que se vivió. Esta última de dos orígenes, la de las guerras intrafamiliares y la violencia gratuita, producto de la arrogancia y la intolerancia, alimentada por el frenesí del dinero fácil y agravada por la aparición en escena de algunos psicóticos que deliraban por disparar los cuales llenarían de luto la península y parte de la costa.
La gente, especialmente la nueva generación, entonaba alegre la canción y repetía el nombre Lisímaco Peralta sin saber quién era el ahora famoso personaje. Para la mayoría era un hombre que aburrido de una situación difícil, presuntuosamente “cambió de comedero”. Reflexiones perversas afirmaban que “el comedero” era una mujer, pero no, “el comedero” era el hogar de la mujer, la novia o la amante, dónde él llegaba a veces a desayunar, a veces a almorzar y a veces a cenar. Para la mujer guajira, sea esposa, mujer, novia o amante, es muy importante que su hombre
se alimente en casa y por eso se esmera en preparar ella misma los alimentos. La ruptura de la relación produce una pérdida sentimental y lleva en consecuencia a un cambio de comedero. Y es que quien pierde a una mujer también pierde su sazón.
Tengo talla de hombre mujeriego
como Lisímaco Peralta
voy a cambiar de comedero
Lisímaco Peralta estaba feliz con su canción, pero no había tenido la oportunidad de escucharla en vivo, ejecutada por sus intérpretes. Las presentaciones de Diomedes y Juancho siempre se cruzaban con sus ocupaciones; cada vez que se proponía viajar a Valledupar o a Barranquilla, algo surgía: un inconveniente en el negocio, un enfermo en la familia o una visita inesperada. Era como si el destino no quisiera que los músicos se encontraran con el agraciado.

Un viaje sin retorno
En La Guajira y el Magdalena había preocupación por la cosecha de 1978; sabían de la presión que ejercía el gobierno de los Estados Unidos contra el cultivo y la exportación de marihuana a través de la fuerza pública, incluido el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. Pero además, tenían presente que el gobierno de Alfonso López Michelsen tocaba a su fin y la política del nuevo presidente era una incógnita.
Lisímaco Peralta estaba intranquilo, el envío del embarque que lo convertiría en un nuevo rico se había retrasado. El buque que debía partir del puerto de Santa Marta hacia una playa de La Guajira a recoger la mercancía el 29 de julio tenía un desperfecto en el motor y su reparación tardaría algunos días. Decidió viajar entonces con uno de sus socios a la finca a poner al tanto de la situación a los vigilantes de la caleta para que no se impacientaran. Estaba nervioso, su plan era hacer el envío grande antes de la posesión del nuevo presidente, porque después cualquier cosa podía pasar. El 5 de agosto madrugó para la península, le comentó la novedad a los vigilantes y les dejó un buen mercado y abastos para una semana más.
Al tomar la troncal del Caribe de nuevo y ver en la vía el aviso que anunciaba la cercanía de su pueblo, le pidió a su socio, que entraran unos minutos para saludar a la familia. Al llegar a Las Flores se dio de cara con Adalcímenes Brito quien lo recibió con estas palabras:

-Compadre, llegó como caído del cielo, hoy se presentan aquí Diomedes Díaz y Juancho Rois.
-¡Cómo va a ser!- le dijo sorprendido Lisímaco.
-Sí -agregó Adalcímenes- el dos cumplí años, y hoy cinco cumple mi compadre Ildefonso Pimienta, y nos pusimos de acuerdo para hacer una sola fiesta.
-Compadre, voy de paso, madrugué pa’ Pénjamo y ya voy de regreso a Santa Marta, no traje ni ropa. – le contestó Lisímaco.
-La ropa no es problema, yo le presto -le ripostó el compadre.
-Está bien -cedió rápido Lisímaco, sin ofrecer mucha resistencia por el deseo frustrado de escuchar su canción en la voz de Diomedes Díaz. Se bajó del carro y le pidió al socio que lo viniera a buscar a primera hora del día siguiente.
En efecto, Adalcímenes Brito e Ildefonso Pimienta habían acordado hacer una sola fiesta, que pagarían entre ambos. Dos días atrás habían contratado la agrupación de Diomedes Díaz y Juancho Rois en Riohacha, cuando amenizaba en la capital del departamento el matrimonio de Danis Brito Rosado, oriundo también de Las Flores. El festejo sería en ‘Salsipuedes’, una casa que usualmente arrendaban en el pueblo para fiestas privadas o casetas.
Los cumplimentados invitaron a todo el pueblo, familia, amigos y conocidos. Entre ellos a Reyes y Juanito Guerra, dos hermanos que mantenían resquemores con Lisímaco, por motivos que se desconocían. Algunas versiones sostienen que ello obedecía a que Lisímaco, supuestamente, le prestaba su vehículo a Marcos López en Santa Marta, un florero residente en esa ciudad, enemigo de los Guerra. Otras voces niegan el hecho y aseguran que todo fue producto de un malentendido: el carro de Lisímaco Peralta era de la misma marca, modelo y color que el de Marcos López, una camioneta Dodge 300 negra, con la diferencia de que la de éste último era blindada. También se decía que la inquina entre ellos tenía que ver con una mujer, pariente de los Guerra. Lo cierto es que la inconformidad de Reyes y Juanito con Lisímaco afloró esa noche del 5 de agosto de 1978. El origen real de la pugna nunca se supo. Lo grave es que en ese tiempo los problemas se resolvían a tiros.
Por esos años Las Flores no gozaba del servicio de energía eléctrica. Y la del 5 de agosto era una noche oscura, sin luna, una verdadera boca de lobo. Los lugareños consiguieron una planta eléctrica o motor, como dicen en la zona, para suministrar energía a ‘Salsipuedes’. Hacía las 7 de la noche comenzó la fiesta; la gente se volcó a la casa de la calle 6, aglutinándose en el patio, en la sala y en la calle. La curiosidad por conocer a Diomedes y Juancho era general. Los músicos se ubicaron al final del patio en una pequeña e improvisada tarima.
Ildefonso Pimienta presentó a Lisímaco Peralta con Diomedes Díaz. Se dieron un fuerte abrazo como compadres de toda la vida. -¡El famoso Lisímaco Peralta!,- le dijo el Cacique de la Junta. -Soy famoso gracias a ti.- le contestó sonriendo Lisímaco. -Será gracias al compadre Hernando Marín- le recordó Diomedes. Se sentaron y brindaron con una Rois, como siempre, permanecía callado y solo se reía de los chistes y comentarios necios que se hacían.
“Salsipuedes”
La agrupación abrió su presentación con “Lluvia de Verano” y fue la locura, todos se levantaron a hacer palmas y cantar en coro. A Lisímaco se le aguaron los ojos de la emoción; en milésimas de segundos por su mente pasó su vida, su infancia de campesino, su juventud como conductor, sus dificultades, su pobreza y su primer “corone”. Le parecía increíble, ver y escuchar a Diomedes Díaz y a Juancho Rois en su pueblo, era algo realmente mágico. Al terminar la primera tanda, radiante y conmovido, los contrató para su cumpleaños de la próxima semana, el 12 de agosto. Les pidió que no se comprometieran por tres días y les ofreció como regalo una camioneta último modelo.
La fiesta continúo; el conjunto interpretaba cada una de las canciones del disco, convertidas en éxitos rotundos. A esas alturas ya Lisímaco había discutido dos veces con Juanito Guerra, quien insistía en el reclamo

-Hoy te voy a matar- le dijo la primera vez.
Lisímaco, inocente del infierno que estaba creciendo dentro de Juanito, pensó que estaba mamando gallo y contestó con una sonrisa.
-¡Ve Juanito, deja de estar hablando locuras!-

Una hora después se le acerca de nuevo y le dice -Hoy te voy a matar.- Lisímaco, desprevenido y sonriente, le comentó a los dos amigos que tenía a su lado
-A Juanito qué le pasa, es la segunda vez que me dice que hoy me va a matar.
Lisímaco y sus amigos se rieron, no creyeron en las palabras de Juanito Reyes, les parecía absurdo que los Guerra hablaran en serio; se suponía que aquella era una fiesta de amigos.
En esa época era normal que los hombres en La Guajira portaran armas. En los pueblos de la troncal del Caribe como Las Flores, La Punta y Dibulla se miraba como bicho raro a quien no portara un arma en su bolsillo o en su cinto. Esa noche en Las Flores, con la excepción de los cumplimentados, todos cargaban armas, motivo adicional para disuadir a cualquiera de hacer uso de ellas. El último tema de la segunda tanda de Diomedes y Juancho fue nuevamente “Lluvia de Verano”, todos seguían con palmas la canción, Lisímaco se levantó de la mesa y alzó los brazos: “Canto, río, sueño y vivo alegre, al que le duela que le duela, si se queja es porque le duele”, coreaba con el Cacique de La Junta. Era su día, era su canto, y la próxima semana el embarque que lo convertiría en millonario partía con rumbo norte; era su triunfo.
Al final de la tanda algunos de los presentes pidieron al “picotero” que colocara algo de salsa. Empezó a sonar “El cocinero mayor” de Fruko y sus tesos. Los salseros incógnitos salieron al ruedo: Ismael Galván, Adalcímenes Brito, José Bermúdez, “patoco”, y Estivin Mendoza; se improvisó un concurso de baile y la gente se apiñó en la sala a ver el espontáneo espectáculo.
A la 1 y 10 Sidis Mendoza, la cuñada de Lisímaco, llegó a buscarlo. Le dijo con inusitada angustia, como si presintiera algo -Lisímaco, me dijiste que te viniera a buscar a la una porque venían temprano por él, vamos para que te acuestes,- le dijo la mujer. Lisímaco se quedó mirándola pensativo, y sonriente le contestó -No te preocupes, anda tú que en 15 minutos estoy allá, dile a tu mamá que ya voy.- Sidis se marchó.
A la 1 y 20 de la madrugada, el conjunto vallenato se aprestaba a dar comienzo a la tercera tanda, y mientras la mayoría de los asistentes estaban felices, gozándose la fiesta, los hermanos Guerra seguían inquietos y belicosos. Nuevamente Reyes se le acercó a Lisímaco a amenazarlo y éste con la paciencia colmada le contestó:
-Bueno, tú te crees más hombre que todo el mundo.
Inmediatamente apartó a sus acompañantes, y llevó su mano al bolsillo buscando su pistola, pero Reyes sacó primero y le disparó dos tiros a quema ropa, hiriéndolo en un brazo y una mano. Lisímaco reaccionó y desenfundó su Pietro Beretta 9 mm., alcanzó a disparar una vez pero el arma se atascó. En ese momento recibió 7 tiros por la espalda de un acompañante de los hermanos Guerra, y Lisímaco cayó muerto con la pistola en la mano.
Sidis Mendoza acababa de llegar a su casa y se disponía a darle la razón a su mamá cuando se escucharon los primeros tiros. Temiendo lo peor, se llevó la mano al pecho y exclamó -¡Mamá, mataron a Lisímaco!- dijo, mientras se escuchaban más y más disparos.
Reyes intento fugarse saltando la tapia pero los acompañantes de Lisímaco lo bajaron a balazos. Recibió en total 44 tiros. La plomera fue terrible. El nombre festivo del sitio se convirtió en una espantosa realidad: Salsipuedes. Había gente disparando por todas partes. Juanito, el hermano de Reyes, intentó subirse en una mesa para disparar y uno de los presentes lo mató de un solo tiro. Ahí terminó la balacera. El hombre que le disparó a Lisímaco por la espalda había salido tranquilo en medio de la oscuridad y se encontraba ya lejos del pueblo.
El saldo fue lamentable, muertos: Lisímaco Peralta, los hermanos Juan y Reyes Guerra y José Tomás Bermúdez, este último, un anciano de 79 años. Los heridos: Eberto Alonso Povea Pérez, Cándido Celestino Povea Pérez, Enrique Luis Povea Pérez, familiares entre si quienes estaban en una misma mesa, y una mujer de nombre desconocido, natural de Tolú, invitada a la fiesta.
Cuando se armó la plomera, Diomedes Díaz y Juancho Rois se volaron la tapia, llegaron hasta la casa vecina y se metieron debajo de una cama; de ahí saldrían media hora después, descubiertos por un vecino conocido como “El negrito” quien, portando una ametralladora M-1, buscaba no se sabe a quién para matarlo. Solo hasta las tres de la mañana, cuando llegó el ejército, los músicos, escoltados por soldados, lograron abandonar Las Flores.
Al subirse en el vehículo militar Diomedes sentenció
-¡No vuelvo más a este pueblo!-
A esa misma hora, a decenas de kilómetros de allí, en la Sierra de la Totumita, una zona de la Sierra Nevada de Santa Marta, doña Alba Rosa Rosado, la madrastra de Lisímaco, estaba dormida; súbitamente despertó y sintió que le pasaban el peine por el cabello
-Presentí que algo le había pasado a uno de los míos,- recuerda hoy, 30 años después.
Los hechos de aquel sábado aciago fueron producto de una serie de circunstancias desafortunadas que tuvieron como telón de fondo el ambiente de crispación social que se vivía en La Guajira en esos años por cuenta del negocio de la marihuana. Al parecer los hermanos Guerra no habían planeado nada, y tampoco tenían intención de hacerle el reclamo en Santa Marta a Lisímaco por la supuesta falta.
La serie imprevistos y casualidades que se conjugaron para hacer que la víctima estuviera presente en el festejo: el daño fortuito del motor del barco, su decisión de última hora de entrar a saludar a su familia; el reencuentro con los amigos; la fiesta con los ídolos vallenatos del momento, que estrenaban su canción; la negativa de atender la solicitud de su cuñada cuando fue por él, han dado pie para que en los vecinos de Las Flores exista el convencimiento de que Lisímaco Peralta murió por una mala hora. Tal vez la presentación en vivo de “Lluvia de Verano”, una innegable ovación a Lisímaco, atizó odios reprimidos, sostienen algunos. Lisímaco Peralta estaba casado con Aura Leticia Arévalo, su paisana, con quien tuvo 4 hijos. La semana siguiente cumpliría 30 años de edad.
Su nombre quedó inscrito para siempre en la Leyenda Vallenata con la canción que le compuso su amigo Hernando Marín, esa jocosa melodía adoptada como canto triunfal por toda una generación de guajiros y costeños, que 32 años después los parranderos siguen entonando a todo pulmón.
Su famoso intérprete, Diomedes Díaz, ha cumplido la promesa que hizo aquella noche debajo de una cama, en medio del tableteo incesante de pistolas y revólveres: no ha vuelto a cantar en Las Flores.
Epílogo
Horas después de la muerte de Lisímaco Peralta, en la lejana Bogotá, tomaba posesión como presidente de la República Julio Cesar Turbay Ayala. El primer acto de su gobierno consistió en la expedición del decreto 1923, también conocido como el Estatuto de Seguridad, con base en el cual ordenó militarizar La Guajira con más de 10.000 soldados, derribar los aviones no autorizados que llegaran a la península y bombardear las pistas clandestinas. El principio del fin de la bonanza marimbera había comenzado.


Por Freddy González Zubiría

lunes, 15 de noviembre de 2010

El 60% de la población de América Latina no tendría pensión mínima

El 60% de la población de América Latina no tendría pensión mínima
Tomado del Tiempo.com,14 de Noviembre del 2010.
Así lo reveló un estudio realizado por el banco BBVA.
El estudio fue presentado en la XV Reunión de Economistas de América Latina y el Caribe (Lacea) y advirtió que el 60 por ciento de la población de América Latina, afectada por una alta informalidad, como ocurre en Colombia, corre el riesgo de quedarse sin una pensión mínima durante su vida laboral.
La jefa de la Unidad de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Carmen Pagés-Serra, dice que es claro que los países deben comenzar a estudiar una reforma pensional lo más pronto posible.
Para ello se basa en las contribuciones que realizan los usuarios para la pensión en sus cuentas personales y en la alta rotación, que hace que un día tengan empleo formal y otro día no, lo cual genera una oscilación en los aportes.
"Uno mira que es muy baja la densidad de las contribuciones y el sistema no puede hacer milagros. Cuando se contribuye tan poco, la pensión es muy baja", señala la funcionaria del organismo multilateral.
Advierte que esta situación constituye una bomba de tiempo, porque en la medida en que el trabajador se jubile sin las semanas suficientes de cotización, tendrá que tocar las puertas de los gobiernos, que deberán prepararse con tiempo para enfrentar esta crisis.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Los Sexagenarios una nueva franja social

TENER SESENTA EN EL
> SIGLO XXI
>
> Si miramos con cuidado
> podemos detectar la aparición de una franja
> social que antes no existía: la gente que hoy tiene
> alrededor de sesenta años. Es una
> generación que ha pateado fuera del idioma la palabra
> "sexagenario", porque sencillamente no tiene entre
> sus planes actuales el hecho de envejecer.
>
> Se trata de una
> verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en
> su momento, de la "adolescencia", que también fue
> una franja social nueva que surgió a mediados del siglo
> veinte para dar identidad a una masa de niños desbordados
> en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entónces dónde
> meterse, ni cómo vestirse.
>
> Este nuevo grupo
> humano que hoy ronda los sesenta, ha llevado una vida
> razonablemente satisfactoria -además de pertenecer (en un
> alto porcentaje) a un nicho de mercado de alto nivel
> adquisitivo-. Son hombres y mujeres independientes que
> trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el
> significado tétrico que tanta litaeratura rioplatense le
> dio durante décadas al concepto del trabajo.
> Lejos de las tristes oficinas de J.C. Onetti o Roberto Arlt,
> esta gente buscó y encontró hace mucho la actividad que
> más le gustaba y se ganó la vida con eso.
> Supuestamente debe de ser por esto que se sienten
> plenos...algunos ni sueñan con jubilarse ni lo piensan
> siquiera.
>
> Dentro de ese universo
> de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene
> un papel rutilante. Ella trae décadas de experiencia
> de hacer su voluntad, cuando su madre sólo podía
> obedecer, y de ocupar lugares en la sociedad que su
> madre ni habría soñado con ocupar. Esta mujer pudo
> sobrevivir a la borrachera de poder que le dio el feminismo
> y en determinado momento de su juventud en el que los
> cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué
> quería en realidad. Algunas se fueron a vivir solas,
> otras estudiaron carreras que siempre habían sido
> exclusivamente masculinas, otras eligieron tener hijos,
> otras que fueron periodistas, atletas, o crearon su propio
> "YO S.A.". Pero cada una hizo su voluntad.
>
> Reconozcamos que no
> fue un asunto fácil y todavía lo van diseñando
> cotidianamente. Pero algunas cosas ya pueden darse por
> sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el
> tiempo;
>
> Los hombres
> dejaron atrás su deseo de aparentar ser el mejor Don
> Juan, y ahora dedican tiempo valioso a la buena mesa, al
> buen vino, a una buena película, una buena conversa y
> les importa mucho menos el tamaño de su panza que a veces
> se pasa de kilitos.
>
>
> La gente de sesenta maneja
> la compu como si lo hubiera hecho toda la vida. Se
> escribe, y se ve, con los hijos que están lejos y hasta se
> olvidan del viejo teléfono para contactar con sus
> amigos y les escriben en e-mail sus ideas y vivencias.
> Por lo general están satisfechas de su estado civil y si no
> lo están, no se conforman y procuran cambiarlo.
> Raramente se deshacen en un llanto
> sentimental. A diferencia de los jóvenes; ellos
> conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a
> llorar cuando pierde: sólo reflexiona y toma nota, a lo
> sumo.
> La gente grande comparte la devoción por la juventud y sus
> formas superlativas, casi insolentes de belleza, pero no se
> sienten en retirada. Compiten de otra forma, cultivan
> su propio estilo...Ellos no envidian la apariencia de
> jóvenes astros del deporte, o de los que lucen un traje
> Armani, ni ellas sueñan con tener la figura torneada de una
> vedette. En lugar de eso saben de la importancia de
> una mirada cómplice, de una frase inteligente, de un chiste
> a tiempo o de una sonrisa iluminada por la experiencia.
>
> Hoy la gente de 60, como
> es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO
> TIENE NOMBRE, antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no
> lo son, hoy están plenos física e intelectualmente,
> recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, porque la
> juventud también está llena de caídas y nostalgias y
> ellos lo saben.
> La gente de 60 de hoy, celebra el sol cada mañana y
> sonríe para sí misma muy a menudo...se llena de vida a
> cada instante porque sabe que la vida depende de sí mismos,
> de cómo se gocen los momentos y de disfrutarlos hasta la
> ultima gota.
>
> Quizás, por alguna razón
> secreta que sólo saben y sabrán los de sesenta en el siglo
> XXI.
>
> ANÓNIMO
>

jueves, 30 de septiembre de 2010

Una visión acerca de la Champeta.

Una visión acerca de la Champeta.

Algo de música traigo yo (Dunami Suchi).

Moreno Soy……

Hay dos cuestiones importantes las cuales quiero dilucidar en este escrito sobre la champeta como música. E igualmente quiero aclarar que este relato es un pedacito de historia “negra” .

Lo primero es su nombre, que asumió desde los mediados de la década 60 /70, en una Caseta llamada la “Brinca Brinca”, ubicada en el barrio de Alcibia (Hoy día hay una panadería) entre los Talleres de Nicolás Pájaro y Maderas Atrato. Muy cerca de la tienda del Turco Salomón (hoy la nueva Eps) y enfrente de la de Don José Miguel Puello. Para ese entonces ya existía la caseta Subway al lado del Antiguo Teatro Colonial (hoy un Centro Comercial) y en la parte de atrás de este estaba la Pachanga Brava de los Fajardo. Igualmente empezaba a destacarse la Radiola del Mata, quien se había mudado de Pasacorriendo, en Alcibia (Callejón que comunica la entrada del Barrio la Esperanza y el Camino del Medio, hoy abrumado por la Avenida Pedro Romero) al Camino del Medio , en una casa de madera pintada de verde, al lado de donde posteriormente se ubicó el Pico y su música..

Debido a no sé qué motivo la caseta “Brinca- Brinca”, tuvo que trasladarse a un lote donde estaba la maquinaria del Ministerio de Obras Públicas, frente a la iglesia María Auxiliadora, en la entrada del Barrio de la Candelaria, entre el Barrio Alcibia y el Camino del Medio (Hoy día hay un bloque de viviendas y donde también funciono posteriormente la Escuela del Terminal Marítimo). A la sazón de esta mudada tenia vigencia el “Barato”, una modalidad donde en cualquier momento un parejo cualquiera te solicita “prestada” tu pareja mujer, con el fin de seguir bailando con ella y se tenía el deber por cortesía cedérsela, so pena de una “Bronca”. Para evitarse el” Barato” los “bravos de la Candelaria” que en su mayoría eran vendedores de Yuca y Ñame del mercado se colocaban su “champeta “ en el cuello de la camisa. A la sazón estaba de moda el vallenato (Caporales del Magdalena: La banda Borracha, o Lisandro Meza, el Calabocito alumbrador, etc) la infaltable Sonora Matancera que retumbaba en la “Esquina Caliente”, el único billar de Alcibia., Cortijo y su Combo, Eddie Palmieri y su Charanga la Duboney y la Malanga Brava de Charlie Palmieri y Otros , como la Playa Sexttete y el pito (Ill never Got back to Georgia )de Joe Cuba con Cheo Feliciano ) en el ritmo salsero . E igualmente había influencia de los Jamaiquinos (Yumekas), que trajo Intercol (La empresa Petrolera que antecedió a Ecopetrol) a trabajar en sus refinerías, que vivían en ese Sector. )) y que contagiaron a los lugareños de la Candelaria con su ritmo y su “swing” caribeño. Los gringos blancos vivían en Amberes (Mr. Oclassen y otros) .De ahí surgió el nombre. de “champetuo”, como sinónimo, entiéndase no de violento, sino de descortés y maleducado. Creo que se podría investigar el número de muertes o riñas en las fiestas de ese entonces

Solo hasta 1986, empieza la champeta como música “suigeneris” de Cartagena, con la salida del disco de Paul Simón llamado Graceland. El mismo del Dúo Simón y Garfukel, que compusieron y tocaron la música del Graduado con Dustin Hoffman, lanza en solitario su disco “Graceland”, luego de unirse a varios músicos sudafricanos, como Ray Phin, Mambazo, etc., e igualmente Miriam Makeba, y realizan una fusión de los ritmos sudafricanos mbaqanga y mbube con el pop americano. Disco que relanzo a Simón al estrellato después de su concierto donde además asistir cerca de un millón de personas, se hizo célebre entre los usuarios de la marihuana porque dio gracias a los vendedores de esta en el Central Park de New York.

He aquí, la segunda, si las primeras champetas que bailamos fueron el “Pavito” (I know what I Know),“You can call me Al” y Let’s me check (el cheque), su origen musical definitivamente es Norteamericano, con fuerte influencia Sudafricana. Esta música llego a través de marinos mercantes de la flota Grancolombiana, que vivian en el Barrio de la Esperanza, como Orlando Malambo, los Navas, etc.

La champeta es una música limpia y pura como nuestra sangre africana y no un arte desmadrado, que raya en la vulgaridad y la patanería como quieren hacerlo ver. Paul Simón es el papa y Myriam Makeba, su mama. MIREN ESTOS LINKS.

http://www.youtube.com/watch?v=isy15ZOPZtI
http://www.youtube.com/watch?v=-rN7R6r0T48
http://www.youtube.com/watch?v=MB26L8nbRiw&feature=related
Juan Antonio Morales Arrieta
Docente UTB -Tutor virtual

viernes, 13 de agosto de 2010

LOS ENOJOS SIEMPRE APARECEN

Extraído del libro: “Auxilio, me atacó la estupidez!” escrito por Elías Bajer

Los enojos aparecen siempre!

El enojo (dicen los que estudian este tema) tiene probablemente sus raíces desde nuestra temprana edad cuando de niños utilizamos aquellas rabietas para conseguir las cosas. Ya de grandes tenemos ideas de alcanzar “algo” y cuando algún obstáculo se interpone, nuestra reacción generalmente es enojarnos. No es raro que las ofensas y los enojos anden de la mano. Todos en algún momento nos enojamos, es normal. “No se ponga el sol sobre vuestro enojo”[1] dice el gran Libro; no es problema enojarnos, sino cuanto tiempo nos durará. La recomendación es que no dure todo el día; todos conocemos a personas que viven enojadas con alguien durante toda la vida, cargan día a día un sentimiento llamado enojo inservible para todo.

Albert Einstein decía que en los momentos de crisis, la imaginación es más importante que el conocimiento. El tema no es dejar de enojarnos sino lo que haremos con ese enojo y como vamos a tratarlo. Enojarnos genera enojos y los enojos se comienzan a acumular unos sobre otros y terminan hiriendo y distanciando a las personas. Preguntas interesantes para hacernos: ¿qué me enoja, la actitud o la persona, o no conseguir lo que quiero?

Analizando la relación de ofensa y enojo de John y Mary por un inservible tallado aún no realizado en un árbol olvidado dentro de un bosque intransitable que seguramente jamás volverán a verlo, nos podemos dar cuenta de lo que una estupidez significa en las relaciones humanas: algo sin importancia ni sentido es totalmente capaz de generar poderosas acciones destructivas.

Generalmente vamos a encontrar que los inicios de los enojos son realmente motivados por estupideces, boberías, simplezas, sin embargo para mirar estas cosas como tales requiere de nosotros un gran poder para poder ubicarnos fuera del problema y liderarnos como adultos sin enojarnos ni reaccionar en consecuencia.

miércoles, 28 de julio de 2010

DE VIAJEROS Y VIAJES AL FUTURO

De viajeros y viajes al futuro…..

“Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento y los que hayan enseñado a muchos la justicia brillaran como las estrellas por los siglos de los siglos” Daniel 12:3.4

Con dolor y la no elaboración del duelo de una partida de un ser querido, nunca podremos comprender lo expresado por los Cristianos y religiones en general, de alegrarse por esa partida. Nunca pensamos en la “juventud eterna” generada por la velocidad del viaje (Paradoja de los gemelos) y lo fantástico de existir en múltiples dimensiones y universos que encarna un viaje hacia el futuro. Un ideal supremo del ser humano.

Tal vez la no elaboración correctamente del dolor, no nos permita visionar lo que implica el viaje a través del tiempo que se emprende con esta partida.

De acuerdo a “la teoría especial de la relatividad de Albert Einstein (y por extensión la teoría general) permite explícitamente un tipo de dilatación temporal que ordinariamente se podría denominar “viaje en el tiempo”. Este tipo de viaje de acuerdo a los físicos es real y verdadero, con el único inconveniente de que es hacia adelante, al futuro, nunca hacia atrás.

James Redfield, en la “Novena Revelación”, sugiere al parecer basado en las teorías de los Universos Paralelos (estados mentales que admite la existencia de otros universos paralelos e independientes) la existencia de varios niveles de energía, en los cuales una persona, con un “acelerador” adecuado llega a permanecer en varias dimensiones. Redfield, bajo este concepto trata de mostrar la resurrección de Cristo, con su “Ciclotrón” denominado amor, como un hecho real, suceso que podría sucederle a cualquiera persona justa y llena de amor.
Para Redfield, esto solo es posible, cuando nuestra sociedad, la sociedad humana de un salto cuantico a una forma nueva que concrete lo mejor de nuestra tradición.

Según el, la vida tiene un desarrollo espiritual personal fascinante y mágico, que ninguna religión ha logrado explicar hasta ahora. Y que una vez entendamos lo que esta ocurriendo, podremos acceder a este proceso y maximizar nuestra aparición en una vida totalmente nueva.

Toca entonces desde ahora, prepararnos hacia esa partida enseñando justicia y dando amor, si queremos resplandecer.

Juan Antonio Morales Arrieta
Docente UTB. Tutor Virtual MEN.

miércoles, 16 de junio de 2010

Transparencia y docencia

Los docentes universitarios, transparencia y redes.

En una entrevista publicada en la edición n° 31 de la revista Learning Review Latinoamérica, el Gurú de la conectividad George Siemens plantea: “En una sociedad compleja, como en las que la mayoría de nosotros estamos inmersos, el conocimiento es distribuido e interconectado. Actividades como construir un auto o un avión, manejar un centro médico, o apoyar un sistema legal, no pueden ser completadas por individuos solos, el aprendizaje es un proceso para acrecentar y moldear redes de conocimiento”.

Siguiendo el hilo conductor del gurú, lo cierto es que nuestras Universidades, principalmente las latinoamericanas no están diseñadas para diseminar el conocimiento, todavía se esta pensando en la Universidad de los “superior para lo superior”, creando un limitante mental y físico que genera duda sobre los conocimientos diseminados en las redes y aquellos colgados en las plataformas virtuales. Muchas de estas instituciones de educación superior están usando estos principios (Conectividad), a decir de Siemens, pero no lo están estratégicamente planeando. Pocos profesores usan Blogs o, You Tube por ejemplo que son recursos abiertos para mejorar la calidad de sus experiencias educativas.

Una de las razones que se aduce y que de acuerdo a Siemens, esta haciendo implosionar a la educación son los contenidos con calidad. Si bien es cierto el contenido de calidad es difícil de encontrar, los docentes y estudiantes tenemos la posibilidad de explorar un tema en diferentes ambientes, “Un curso entonces, debería exponer a los aprendices a varias fuentes de información, varios pensadores en un campo, y varias perspectivas sobre un tópico. El educador puede ciertamente construir una narrativa de coherencia a través del tema, pero aún así debería incentivar a los estudiantes a explorar el dominio y desarrollar su propio entendimiento. Soy un gran defensor de la enseñanza y el aprendizaje transparentes. Esto no siempre es adecuado en todas las áreas, pero en muchas instancias la apertura brinda una experiencia de aprendizaje más rica”.(Siemens)

Siemens, nos insta a ser transparente, pues en la medida que somos transparentes, nos convertimos en maestros, no tememos a que nos critiquen en la redes sociales, ni que conozcan nuestras familias y nuestras actividades sociales. Por experiencia como docentes sabemos que estamos expuestos a improperios o insultos en estas, ya que la mayoría de estudiantes latinoamericanos principalmente, por la misma formación y conformación del aparato escolar , como apéndice de la sociedad en que están inmersas, no están acostumbrados a la transparencia ,No comprenden que lo fundamental en las personas es el aprendizaje y el conocimiento. Sin embargo a medida que van madurando se dan cuenta que los conocimientos que se tiene a nivel global se pueden obtener en las redes sociales, que muchas de nuestras competencias se desarrollan cuando soltamos un “rollo” y nuestros interlocutores agarran el hilo y tratan de interpretarlo o criticarlo.

El Colectivismo es sumamente relevante para el trabajo del docente, para su salud mental y familiar, nos permite ser honestos con nosotros mismos y con los demás.

¿Ya abriste tu blog? ¿Estas en alguna red social? ¿Eres maestro?

Juan Antonio Morales Arrieta
Docente UTB - Tutor Virtual certificado MEN

viernes, 21 de mayo de 2010

La Nueva edad dorada
Mark Stahlman, Estratega de Tecnología de Wall Street e historiador del desarrollo de tecnología, plantea que “La historia de la inversión y la Tecnología sugiere que la recuperación económica va a ser mas profunda de lo que se piensa, dirigida y manejada por una elite basada en los “silicios”

De acuerdo a este estratega y basado en la historiadora Carlota Pérez, la economía se balancea y desequilibra al entrar en una fase de crecimiento robusto y sostenido.
Este balanceo o desacople puede transcurrir durante una década o mas, cada 60 años y hace parte de un ciclo de intenso cambio tecnológico y gran actividad financiera.
Esto no implica que los problemas políticos y económicos vayan a dejar de existir, pues instintivamente la tecnología se desarrolla con la guerra, el terrorismo y el desempleo.
Según la misma historiadora citada por Stahlman, una sociedad se pasa alrededor de 30 años usando (instalando) capital financiero, para poner en lugar nuevas tecnologías. Esta sobreinversión acompañada de una especulación excesiva genera una crisis financiera, que lleva a un desajuste estructural , que posteriormente requiere de ingentes esfuerzos durante varios años, incluso décadas para sincronizarlo con el sistema lo que hace indispensable el uso de fuertes presiones políticas que sometan y quiebren la resistencia del marco socio institucional

Posteriormente ante esta crisis financiera surge “el deployment”, el despliegue, cuyo paso siguiente es la prosperidad. O sea un incremento (“Increasing”) mejorado que permite tener una mejor calidad de vida a la sociedad y a las personas, puesto que en el se da un total despliegue del nuevo potencial generador de riqueza.
De acuerdo con esta interpretación de Carlota Pérez, las fluctuaciones de largo plazo que llama ondas largas son el resultado de sucesivas etapas de acople y desacople de dos esferas del sistema: la tecno-económica por un lado y la socio-institucional por el otro y las causas de este comportamiento se da por las grandes diferencias entre estas dos esferas. Cuando se produce un desacoplamiento, ello resulta en un período igualmente largo, de crecimiento irregular con fuertes tendencias polarizantes, además de recesiones y depresiones, y percibido como una época dura y difícil. Cuando se alcanza un buen acoplamiento entre las dos esferas (dice la historiadora), hay un largo período de dos o tres décadas de crecimiento estable, percibido como una época de prosperidad.

Esto permite el surgimiento de una nueva economía basada en “nubes” de servidores, que permiten la obtención de una “nube” de datos, que a su vez hacen posible acercamiento responsable a la sociedad, a la tierra y al cliente mismo (Google, podría ser un buen ejemplo) , y aunque no todos estaremos contentos ,los miles de millones de nuevas personas agregadas a la redes sociales generaran una nueva “clase media “computarizada, dichosa gozando de los nuevos adelantos de biotecnología, la nanotecnología , y de la posibilidad de disfrutar de poder injertarse una nueva piel azul de grafetto anti cancerígeno, muy semejante la de “Avatar”. Y … así hasta la nueva onda…..
Juan Antonio Morales Arrieta.
Docente UTB.

jueves, 14 de enero de 2010

/ Portafolio.
Innovando en los vacíos
Publicado el 08-01-10


Acababa de terminar el Embajador de Estados Unidos una excelente conferencia en el almuerzo de la Asociación Nacional de Anunciantes e hizo la pregunta que muchos conferencistas hacemos al final de nuestras palabras –“¿alguna pregunta?” El salón estaba lleno de diplomáticos, ex ministros, empresarios, pensadores y líderes gremiales.
El silencio incómodo, nadie lo llenaba. Ya el Embajador se preparaba a bajarse del atril y sentarse en su silla. Hizo un último llamado solicitando una pregunta.
Alcé la mano y pregunté, “¿Embajador, usted nos comenta que Colombia pasó de 5.000 visitantes estadounidenses en el año 1999 a 500.000 el año pasado; hasta qué punto piensa que la suavización de la advertencia de viajes del Departamento de Estado ha servido para esto, y cómo ve usted este tema evolucionando a futuro?”

El Embajador agradeció la pregunta, la respondió en una forma coherente y esta pregunta abrió la compuerta a una sesión de treinta minutos muy jugosa de preguntas y respuestas.
Soy un observador del comportamiento humano y encuentro una gran oportunidad que he bautizado los vacíos. Estos son espacios de tiempo que nadie quiere llenar, y que muchas veces se desperdician, teniendo un potencial inmenso.

Algunos ejemplos son: cuando uno se sienta en la silla de un avión, un TransMilenio o un metro, cuando uno entra a un ascensor, cuando un conferencista pide preguntas al final de una conferencia, cuando uno entra a un recinto o cuando se encuentra en una de las veinte transiciones de la vida.

En estos vacíos hay una gran oportunidad de innovar, de asumir riesgos calculados que se pueden traducir en grandes beneficios, al hacerse esa famosa pregunta ‘océano azul’ - ¿qué podría yo hacer que nadie ha hecho, pero que si lo hiciese cambiaría radicalmente el curso de las cosas?¿Cómo puede uno innovar en el vacío?

He descubierto formas novedosas de hacerlo y las he ido perfeccionando. Normalmente arranco con un comentario o pregunta rompehielo.

En el Transmilenio indago algo sobre la ruta, en el avión le pregunto a la persona al lado mío – qué lo lleva a tal lugar, en el ascensor hago uncomentario que siempre genera sonrisas -¿este es de los edificios donde la gente habla o no habla en el ascensor? Durante una buena conferencia, preparo la pregunta y me atrevo a alzar la mano de primero.

Cuando no lo hago, a veces lo hace otro pero a veces no. La calidad de la primera pregunta marca la pauta para las demás preguntas.

Al entrar a un recinto y en las transiciones de la vida el llenar el vacío es un poco más complejo pero igual de interesante. El uso de preguntas le permite a uno enfocar la atención de uno y de los demás al tema que uno quiera expandir.
Cuando alguien entra a mi oficina yo le pregunto - ¿quiere un elixir de la felicidad? Esto siempre genera curiosidad. Cuando me acerco a algún grupo, pregunto algo así como “¿están arreglando el país?”.

Las veinte transiciones de la vida generan vacíos con un gran potencial de innovación. En algunas, uno no tiene mucho control – bebé de vientre a bebé de brazos, bebé de brazos a bebé que gatea, bebé que gatea a infante que camina, infante que camina a niño que corre, niño que corre a niño que monta en bicicleta…

En otros uno tiene bastante control – niño que monta en bicicleta a adolescente, adolescente en colegio a joven en la universidad, universidad a trabajo, de 29 a 30 años, 39 a 40, 49 a 50, 59 a 60, 69 a 70, 79 a 80, 89 a 90, de soltero a casado, de casado sin hijos a casado con hijos, de hijos en la casa a hijos fuera de la casa, de hijos a nietos, de casado a separado, divorciado o viudo y de vivo a muerto.

En estas transiciones descubre uno unas oportunidades inmensas si se hace lo que mi amigo Lorenzo Restrepo llama las preguntas espina – esas preguntas que necesita uno sacarse. Algunas de estas preguntas pueden ser: ¿Cómo puedo ser más feliz?, ¿Qué puedo eliminar en mi vida que me permita fluir más?, ¿Cómo puedo dejar una huella mayor?, ¿Qué puedo hacer para ser más efectivo?

Al aprovechar los vacíos, la vida se vuelve más interesante. Esa capacidad de asombro que todos tenemos a flor de piel o escondida, y esa capacidad de generar asombro, florecen.
Deja uno salir ese niño juguetón, desprevenido, inquieto, transparente que llevamos dentro. Logra uno posicionarse ya que la gente lo recuerda a uno. Le saca uno más jugo a situaciones cotidianas y genera uno más oportunidades.

Hace unos meses me llamó el dueño de una empresa constructora de Medellín. Me contrató ese día para ir a Medellín y darle una conferencia a su gente. En Medellín le pregunté que de dónde me conocía. El me respondió: “hace tres años, usted me dio una tarjeta suya en un ascensor y yo tomé la decisión de contratarlo.”

Para lograr inventar en los vacíos es clave quitarse las ocho pes: La pena, la pereza, la pobreza mental, los paradigmas que nos ciegan, el pesimismo, el perfeccionismo, el paternalismo y la pendejada. Algunos preguntan por qué hay que quitarse el perfeccionismo; la búsqueda de la perfección inhabilita al individuo a tomar riesgos; la preocupación es el no quedarle mal a nadie.
Raúl Cuero dice: “las sociedades que quisieron ser perfectas se destruyeron: Qué tan importantes son en el mundo hoy día las sociedades griegas y romanas”. Raúl agrega “olvídate de la perfección, busca la excelencia”.

En una Colombia llena de brechas, llena de individuos gestando proyectos en una forma desarticulada, llena de ideas que necesitan ser catapultadas, el uso innovador de los vacíos le permite a uno construir puentes, tejer redes e inventarse trampolines. Mi pregunta al Embajador no fue perfecta. Su respuesta tampoco lo fue. Ambas fueron excelentes.

pmedina@yocreoencolombia.com
PEDRO MEDINA. Presidente de Yo creo en Colombia

miércoles, 21 de octubre de 2009

LA ESTRATEGIA DE LAS GRANDES CADENAS HOTELERAS

Atraer a los “jóvenes de la tercera edad “se ha convertido en objetivo estratégico de las grandes cadenas hoteleras del mundo.

De acuerdo a la revista Dinero, desde hace mes y medio, la cadena de restaurantes Frisby cambió los juguetes de su menú infantil por libros que buscan promover los valores y unir a las familias en torno a la lectura. La decisión hace parte de una estrategia de mercadeo para conquistar a los menores de 12 años. Se busca “aprovechar la gran oportunidad que ofrece el segmento infantil para desarrollar nuevas líneas y orientarse hacia nichos de mercado específicos".

Igualmente las grandes cadenas hoteleras han vuelto su mirada hacia las personas mayores de 50.

Mientras en Colombia, las personas de la tercera edad (según el censo del DANE 1993, viven 2.973.000 personas entre 59 y 64 años y 1.496.408 son mayores de 65 años.) son catalogados como sujeto improductivo, reciben un fuerte maltrato a nivel económico, y se les suele catalogar como individuo que no posee nada más que ofrecer al aparato productivo, las grandes cadenas Hoteleras como la Hyatt, dueña del Hotel Marriot entre otros ,los considera como uno de los segmentos importantes, conjuntamente con el segmento de viajeros permanente y viajeros de permanencia extendida.

Un estudio de Roper ASW citado por Malhotra en su libro de Investigación de Mercados muestra que el numero de estadunidenses mayores de 50 años se incrementara en 47.5 millones en los próximos 25 años .Tan solo en los Estados Unidos alguien cumple 50 años cada siete segundos. La investigación también muestra, según este autor que los hombres y mujeres mayores de 50 viajan más y permanecen más tiempo en los hoteles que sus contrapartes los más jóvenes, gastando acerca de 30.000 Millones de dólares en viajes únicamente durante el año 2000.

De acuerdo al autor del texto arriba mencionado Choice Hotels, adopto habitaciones para este segmento y hoy continua con éxito. Las Cadenas Select Choice presentan el paquete Senior Room en 10 % de sus habitaciones, que proporcionan comodidad que los ancianos señalaron como las de sus casas. Luces más brillantes, teléfonos con números más grandes y control remoto para televisión. Se da especial atención a los baños, que presentan manijas especiales en las puertas y barras de apoyo. Con estas habitaciones generan 5 millones de dólares anuales de ingresos.

Para la revista Dinero, la oportunidad que ofrece el segmento infantil es clara.

Pero para las personas de la tercera edad o ancianos, en Colombia, donde crea aflicción encontrar que han sido relegados en sus derechos y algunos abandonados en sus condiciones de vida, no es nada luminosa, es mas podríamos afirmar es borrosa.

martes, 22 de septiembre de 2009

No creen en sus jefes y tu.


La mitad de los trabajadores creen que su jefe no está suficientemente preparado
Actualizado Martes 22/09/2009 00:02 (tomado de RRHH Digital)
EP

El 52% de los empleados considera que los directivos de su empresa no están lo suficientemente cualificados para el puesto que ocupan, según un estudio sobre la opinión que los trabajadores tienen de sus propios jefes en cuanto a gestión del talento elaborado por Randstad. Además, un 45% de los consultados cree que habrá un déficit de directivos lo suficientemente formados y con experiencia ante las necesidades del mundo empresarial del futuro.
Según estos datos, el informe revela que encontrar y preparar a la siguiente generación de directivos está apareciendo como uno de los puntos críticos de las compañías a corto plazo.
Así, la mitad de los trabajadores (49%) con la experiencia suficiente para convertirse en jefes no quieren hacerlo. En concreto, el 50% de los trabajadores mayores de 45 años dirían 'no' a la posibilidad de convertirse en directivos. La principal causa para esta respuesta es el aumento del estrés, según reconocen el 82% de los consultados por Randstad.
Por su parte, los profesionales de entre 18 y 29 años citan la posibilidad de enfrentarse a trabajadores problemáticos como la principal razón, mientras que otras razones aludidas por empleados de todas las edades incluyen que los trabajadores no quieren convertirse en directivos para no tener que hacer frente al aumento del papeleo administrativo (un 63%) o tener que despedir a trabajadores (63%).
Para retener a los directivos y enfrentarse a una reducción de talento, las organizaciones deberían replantearse cómo definen y comunican los roles de sus directivos, según Randstad.
Así, en época de recesión económica como la actual, es especialmente importante que las compañías confíen en sus directivos para solventar los problemas, gestionar la productividad y la innovación, motivar y proveer de oportunidades a los trabajadores y aprender nuevas habilidades para alcanzar los retos planteados. Por otra parte, las compañías están constantemente creando directivos con un valor para la empresa, pero esta idea no está llegando hasta los trabajadores. Así, el 52% de los encuestados cree que los modelos de mandos directivos de hoy no se ajustan a lo que las empresas necesitarán en un futuro.
LO QUE MÁS ATRAE ES COMPARTIR CONOCIMIENTOS Y EXPERIENCIA.
Respecto a lo que más atrae a los empleados para convertirse en directivos, el 89% de los encuestados sitúa en primer lugar el poder llegar a compartir su conocimiento y experiencia con otros, mientras que el 85% menciona a la vez el ser responsable del éxito de su empresa y ser capaz de tomar decisiones. En cuanto a lo que menos atrae de este tipo de cargos, para un 47% de consultados lo más difícil es ser responsable de un grupo y para un 37% trabajar bajo mucha presión. Además, el estudio pone de manifiesto que los trabajadores entienden la importancia de contar con directivos eficaces que sean capaces de ayudar al éxito de la organización. Así, sólo el 29% de los trabajadores reconocen que en su trayectoria profesional han encontrado un modelo que haya influido en su vida laboral.
Fuera del trabajo, tanto empleados como empleadores están de acuerdo en que los padres fueron el primer modelo en el que se fijaron a la hora de trabajar.
Juan Antonio Morales Arrieta
Profesor U. Tecnologica de Bolivar.